La idea principal del
ensayo “Recordar sin recordar” de Stefano Brugnolo, es analizar el desarrollo
del personaje, Sebastián Urrutia, estableciendo una relación con lo que Primo
Levi llamó <<zona gris>>, ésta consta de una relación establecida
entre “víctima-verdugo”, y el “blanco-negro”, así tomando el gris como el tono
intermedio, que a veces puede ser más cargado de tonalidad hacia el blanco,
como en otras veces hacia el negro, es decir, puedes convertirte en víctima o
en ajusticiador. La manera de elegir para que tono tender, la hace uno mismo,
tomando la opción de testimoniar lo que has vívido, seas verdugo o seas
víctima. Y así lograr satisfacción propia al desahogarte, o por decir, liberar
tensión del tema tratado, ayudando al mismo tiempo a re crear la real historia
de algún hecho, como es en este caso, el período del Golpe de Estado, y sus ocultos
asesinatos nunca atendidos. Es decir, se propone demostrar lo difícil de
testimoniar, de enfrentar, de revelar los recuerdos que tuvo respecto a la
dictadura militar, respecto de los sucesos vívidos que nos narra el propio Sebastián
en el transcurso del libro.
Los temas de este
texto son esencialmente críticas a las importantes partes de la
narración de Sebastián implicadas con la época de la dictadura en Chile (1973),
las cuales se apoyan en lo que indicare en el siguiente párrafo.
Los fundamentos
de la hipótesis que aborda este texto son las demostraciones de la misma
idea principal, como por ejemplo, mencionar citas a pie de letra de Nocturno de
Chile, para luego analizarla en relación a como a medida que transcurre el
libro Sebastián nos va develando testimonios, y también el cómo afronta, aplaza
y niega ciertos sucesos, los cuales, en fin, más adelante deja de negar. Para
apoyar lo mencionado anteriormente, pondré la siguiente cita de “Recordar sin
recordar”:
<<Estos atisbos se deben al hecho que el personaje
parece escindido entre un falso yo y un verdadero yo. Este último lo encarna en
el texto el joven envejecido, una voz más que un personaje, que con sus
acusaciones reactiva la memoria del protagonista:
Ese joven envejecido es el culpable. Yo estaba en paz.
Ahora no estoy en paz […]. Hay que aclarar algunos puntos. Así que […]
rebuscaré en el rincón de los recuerdos aquellos actos que me justifican y que
[…] desdicen las infamias que el joven envejecido ha esparcido en mi descrédito
en una sola noche relampagueante. (NC 11)>>
Varias citas
como esta son las que desarrollan el mismo ensayo de Stefano Brugnolo.
El ensayo al
mismo tiempo nos demuestra ciertas contradicciones,
por mencionar una, el hecho de que Sebastián nos intenta decir y desvelar, sus
pensamientos que mantiene bien guardados y en silencio, pero al mismo tiempo en
la mayoría de los casos se desplaza, es decir, nos cuenta sus pensamientos,
pero con bastantes rodeos, evitando las dificultes que el hablar le presenta.
Citando del mismo ensayo para enfatizar lo que quise decir:
<< A pesar de los constantes desplazamientos, en
el protagonista se advierten desde el principio atisbos de conciencia con
respecto a la gravedad de su « colaboracionismo silente », atisbos que poco a
poco se hacen más frecuentes aunque si nunca se traducen en una admisión de
responsabilidad. Mientras más desesperadamente trata de no decir
la cosa, más la cosa se hace sentir. […]>>
En conclusión el ensayo nos da a
reflexionar bastante acerca de las actitudes de Sebastián y su desesperada
narración en busca de gritar en silencio.
Analizando la
frase “tormenta de mierda”, la cual
concluye la novela, se refiere a que Sebastián no es capaz de tolerar el horror
de lo vívido, de ser cómplice, de como dije anteriormente, de tener la
constante necesidad de gritar en silencio. Para en fin cuando asume sus
errores, e irresponsabilidades, no le queda más que morir después de haber
hablado.